A Laura, en la constancia de nuestro fuego

Un año más la luz lleva tu nombre, Laura, refugio y faro de mis días, y el tiempo, lejos de apagar el asombro, ha echado raíces en tus alegrías.

Ya no es solo el río que fluía libre, hoy es un mar profundo y habitado, un amor que se vuelve fortaleza con cada paso que damos lado a lado.

Cuidamos la pasión como un tesoro, con esa mezcla tuya que me atrapa: la mujer imponente que deslumbra y la niña risueña que me abraza.

Laura Lebó
Laura Lebó

No dejamos que el fuego se adormezca, lo avivamos con mimo y con locura, en el misterio intacto de tus ojos, en la fuerza sutil de tu ternura.

Cuando el mundo hace ruido, tú eres centro; y si la rutina pesa, eres la brisa. Sabemos protegernos del invierno al abrigo seguro de tu sonrisa.

Hoy cumples años y el tiempo se rinde, mientras yo celebro todo lo construido: nuestra trinchera, el deseo que no cesa, el milagro de estar, por ti, cautivo.

Así en esta fecha, con voz serena, te digo con el alma agradecida: Laura, sigues siendo mi poesía, mi llama eterna… y mi paz elegida.

TE AMO

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *