Y es que cuando el interés de dos personas difiere, los objetivos no son los mismos y las prioridades no coinciden, el final acaba llegando. Ha sido pronto, lo cual no deja de hacerlo menos doloroso.
Ayer, acabó este Amor que me ha regalado los mejores días de mi vida. No tengo palabras porque el llanto las borra. Adiós, Amor de mi vida.