Hay algunos sueños que, cuanto más te acercas, más se alejan. Y eso es lo que siento que está pasando. A ella le cuesta mucho ajustarse; entender que el Amor no es magia, es trabajo.
A veces pienso que tengo que aprender a soltar, a entender que las personas tienen otras prioridades. Aunque duela, aunque grite el alma. Y si la balanza compensa, seguiremos.
No sé si algún día leerás esta breve postal; desde el comienzo traté de crear un micromundo para dos que, casi siempre, mantenía yo en soledad. Pero si lo lees, no lo tomes como reproche. Te sigo amando. Por siempre.
