Acabo de despertar de una noche maravillosa. La sensación de calma, de plenitud emocional, de hogar ha sido absoluta. Y sí, esto demuestra y afianza que, el tiempo, es solo una variable que no puede competir contra la emoción porque la noche de hoy atestigua lo mismo que sentí hace un mes: que Laura es la mujer de mi vida.

Retrato de una mujer en un espacio cálido y luminoso, transmitiendo paz, confianza y energía positiva.
Publicado enLyO
